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Hipnosis para dejar de fumar: Opiniones 2018-06-05T23:28:38+00:00

Hipnosis para dejar de fumar – Opiniones.

Hipnosis para dejar de fumar: Opiniones y testimonios.

“Antes me encendía un cigarro hasta para ir a abrir la puerta.
La sensación que tengo es que he recuperado mi vida. Estoy encantado.”
Julio
Fumaba más de paquete al día, hace dos meses que no fumo,
No me acuerdo del tabaco y si me acuerdo es para alegrarme de no fumar.
Estoy super tranquila.
Anónimo
“Me ha sorprendido lo fácil que ha sido!.
Al día siguiente ya no fumé y no me está costando ningún esfuerzo después de tres semanas. No me lo esperaba.”
Anónimo
“Cuando los compañeros de trabajo me preguntan con curiosidad que si la hipnosis funciona y les digo que si, se sorprenden y… algunos me ofrecen un cigarro : )”
Javier
“No sabía bien que era la hipnosis y me imponía un poco. También tenía un poco de miedo a engordar. Me lo explicaron todo muy bien y fue toda una experiencia. Ahora soy otra persona, renovada y estoy feliz. Os estoy muy muy agradecida :)”
Anónimo
“Muchas gracias por ayudarme a conseguir lo que me parecía imposible: Librarme del tabaco. La hipnosis me ha ayudado a superar los bloqueos y barreras que me impedían dejar de fumar más de una semana seguida. ¡¡Ahora se lo comento a todo el mundo!! Gracias de nuevo.”
Estrella

“Hubo épocas en las que fumaba más de dos paquetes y medio al día. A veces me levantaba en medio de la noche para encenderme un cigarro. Me faltaba confianza, nunca creí que pudiera dejarlo, mis puntuaciones en el Test de Fagestrom se salían del mapa. Ahora todo eso me produce guasa. No entiendo porque no me decidí a dejarlo antes.”

Anónimo
Me llamo Oscar Sainz. Tengo 48 años, de los cuales 30 he sido fumador. Desde hacía ya bastante tiempo que venía intentado abandonar el hábito del tabaco haciendo uso de diferentes métodos (chicles de nicotina, acupuntura, psicoterapia) pero de manera invariable, tras resistir algo de tiempo y experimentar bastante sufrimiento, siempre sufría alguna recaída.

Cuando un amigo -que ya lo había dejado- me recomendó la hipnosis, decidí intentarlo, aunque tengo que reconocer que abordé el proceso con algo de escepticismo.

Sin embargo, ya desde la primera sesión de hipnosis, noté ciertos cambios que me hicieron concebir que esta vez, el proceso de dejar de fumar era definitivo. Tras la primera toma de contacto con el terapeuta, este me ofreció la posibilidad –antes de continuar- de salir a la calle y fumar un cigarrillo. Así lo hice y experimenté una sensación muy particular: fue como si fumara de verdad por primera vez, perfectamente atento y enfocado en las sensaciones que mi cuerpo y mi mente recibían del acto de fumar. Pensé que la inmensa mayoría de los cigarrillos que había fumado a lo largo de mi vida habían sido mecánicos, sin sentido, de baja intensidad, casi irreales. Disfruté ese cigarrillo como si efectivamente fuera el último. Tras apagarlo subí de nuevo a la consulta. El terapeuta continuó con la sesión –explicación, relajación, visualización de un determinado paisaje con un recorrido imaginario muy agradable- y para finalizar me ofreció una grabación para escuchar en casa, algunos consejos útiles para los días siguientes y un calendario de las sucesivas sesiones.

Cuando salí de nuevo a la calle para volver a mi casa, noté diferencias sustanciales respecto a otros intentos anteriores de abandonar el hábito. En esta ocasión ya no se trataba de oponer resistencia al deseo de fumar, sino que, sencillamente, las ansias de fumar habían desaparecido por completo.

A lo largo de esa semana completé dos sesiones más en días alternos, atendiendo de forma rigurosa a las indicaciones del terapeuta. Desde aquella primera sesión de hipnosis –hace ya más de dos años- no he vuelto a fumar. Pero lo más importante para mi es que el proceso no conllevó sufrimiento alguno, fue algo natural, armónico, sin la cólera y la irritación que experimenté en intentos anteriores.

Estoy muy agradecido a la hipnosis, pues considero que fue una inestimable ayuda en el proceso de liberarme del tabaco. Y aprovecho esta oportunidad para animar a otras personas que quieran dejarlo a intentarlo.”

Oscar Sainz, Escritor